¡Gracias por tanto!

¡Gracias por tanto!

A los Directivos del Colegio
A profesores, preceptores y porteros que se cruzaron por nuestras vidas
A todos los que me quieran escuchar
Y a mis compañeros

Antes de empezar, quiero pedir consideración por el hecho de ponerme colorada y temblar con el micrófono en mano. En fin, no es ese el motivo pero créanme que cuesta.
Volviendo a empezar, olvídense de lo anterior, fue solo un decir…
Ni siquiera me sale cómo comenzar, porque es tan extraño leer palabras que siempre quisiste que nunca lleguen a su final… Los días eternos que vivimos, las mañanas que a veces agotaban, hoy las viviría incansablemente.
No quiero aburrirlos con lo típico, ni ser demasiado correcta, ni menos que menos poner de fondo la canción que dice Que un amigo es una luuuuuz. La cuestión es buscar la manera de decirles a todos estos “sujetos” lo mucho que los voy a extrañar.
Quizás ya a nadie le quede espacio libre en la memoria para recordar este día, o también están los que, frente a ese defecto, lo filman todo… Es una buena opción.
Compañeros de la vida, amigos, más que amigos por qué no, hay quienes encontraron al amor dentro de las cuatro paredes de este gran Colegio. Hay quienes, como yo, esperaron su quinto más que a nada en el mundo. Y pensar de que a partir de hoy ya cada uno de nosotros tendrá un camino diferente que recorrer, o una meta que alcanzar, sé que más allá de las distancias que nos puedan separar, los reencuentros siempre serán bienvenidos. Tal vez nos sigamos viendo diariamente con algunos, suerte enorme esa. O simplemente nos alejemos de otros, que al cruzar en un algún futuro, espero no muy lejano, la sorpresa nos invada de vernos tan grandes y ya con hijos.
“Promoción 2011”, al principio sonaba feo, y después es cuando pensás en lo poco que importa cómo suene el número, porque al año que vivimos no lo reemplazará ningún otro.
No sé si alguien se acuerda de los primeros días de ser secundarios con corbata bordó… El entrevero de compañeros de las cuatro divisiones al que tanto miedo teníamos, hoy se convierte en la fantástica razón por la que logramos conocernos entre todos. Correr a elegir el banco en el cual te imaginaste sentado todo un año con tu mejor amigo, cuando después, nada de lo que planeabas se concreta, porque por tanto interrumpir al profesor con los típicos murmullos de clase aburrida, te mandan al primero con el amigo que no ve nada y siempre se deja los anteojos en casa. Esas son las formas casuales y geniales de conocer a las grandes personas. Cuando menos lo imaginé, conocí a uno nuevo, que pasó a ser un grande en mi vida en menos de meses, ni semanas, días.
Volver más atrás no sé si tendría sentido, del Jardín de Infantes no hay mucho que decir, porque no muchos deben haber tenido su memoria activa a los cuatro años… O al menos yo casi nada. Pero qué hermosas eran las meriendas mañaneras, las tacitas golpeando la mesa esperando ansiosos el jugo o el té. El escalofrío de sólo pensar que si hoy vuelvo a entrar al Jardín, ese olor tan rico y particular sigue estando intacto como si nosotros hubiésemos sido los últimos en pisarlo.
Ni hablar de las discusiones a lo largo de todos estos años… Aunque pensándolo bien, sin esos pequeños enfrentamientos hoy nada sería tan memorable. Porque todos y cada uno de nosotros es diferente, porque no hubiese sido tan entretenido conocer a un sinfín de personas iguales. Mejor no rebobinar la elección de empresa para el viaje a Bariloche, ni las eternas votaciones para elegir diseño y color de campera, ni mucho menos los “levanten la mano” para los nombres de los bailes. En fin, un montón de pequeñas tonteras que hoy muero por volverlas a vivir a flor de piel.
Gracias, gracias a todos y a cada uno de ustedes por todas estas pequeñas grandes cosas, por todas las mañanas que pasamos juntos, por todos los recreos increíbles en los que reímos, lloramos y en los que hoy ya miramos a todo el Colegio desde las barandas de lo más alto, el último piso, porque somos los grandes, o bien, éramos los grandes, porque hoy ya nos toca irnos. Por haberme sacado tantas sonrisas y carcajadas lagrimosas, por haberme hecho ver tantas otras cosas, por haberme empujado cuando tenía que reaccionar y por ofrecerme tantas manos lindas siempre que lo necesité, y hombros fuertes en qué apoyarme. Gracias por haber puesto lo mejor de sí para construir esta amistad tan fuerte que, hoy más que nada, tenemos que cuidar y mantener. Gracias por haberme hecho pasar el mejor 15 de Septiembre de todos. Necesitaba de alguna manera agradecerles profundamente a todos por mi último cumpleaños, en el canchón que tan feliz me hizo y que hoy añoro con el alma y que estoy segura de que ustedes también.
Como alguien me dijo una vez, “si releo todo esto, cambiaría la mitad, o todo, o tres cuartos tal vez, y no quiero; lo primero que sale es lo más puro, lo segundo tiene razonamiento, y lo tercero ya es disfraz.”.
Sin más que decir, éstas fueron mis primeras y más sinceras palabras.
Gracias por tanto Promoción 2011, siempre en mi corazón, los quiero mucho.

Agustina Lucardi

About agustina

Sexo: Femenino Fecha de nacimiento: 15 de Septiembre de 1993 Lugar de nacimiento: San Salvador de Jujuy, Jujuy, Argentina Estado civíl: Soltera Edad: 15 años Hermanos: Leandro y Julieta Creencias religiosas: Ateísmo Dirección de correo electrónico: agu_lucardi@hotmail.com Número de móvil: 388-5740089

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