Viéndonos todos los días, saludándonos todos los días, y hasta incluso estando paradas una al lado de la otra, hoy me doy cuenta lo distanciadas que estamos, pero al fin al cabo, por algo será. Y mil perdones por si alguna vez hablé de más (pero es que no recuerdo). No sé qué hago escribiendo esto si ya lo hablamos. En fin, aprendí a no opinar cuando escucho tu nombre, ni de frente, ni de espaldas.
jul8
Copadísimo el blog, voy a estar siguiéndolo