Nunca fui de extrañar mucho a nadie. Pero tampoco nunca pensé que podría llegar a extrañar así cuando a penas hace menos de una hora que no los tengo acá conmigo. A mis 2 hermanos, que a pesar de no demostrarnos mucho amor, pero que me conocen más que nadie y que pasamos y años y años jugando, cagándonos a piñas algunas veces, sin embargo ahora que me doy cuenta, son mi vida. Gracias por todos estos años juntos, y por ser lo que son conmigo. Yo los amo como a nadie y no los cambio por nada en el mundo. Y sé que más allá de las puteadas y las peleas, juntos somos lo más grande. Y es la primera vez que lo pienso, pero ya tengo ganas de que me toque a mí para poder irme a vivir con ustedes. Va a ser feo ver la casa tan tranquila, tan muerta. Va a ser feo no tener con quién pelear para agarrarse la computadora. Va a ser feo no tenerlos. Sé que van a volver, pero los extraño muchísimo y necesitaba decirlo. Y a la negra de mierda me quedé con ganas de darle más besos y muchos más abrazos. Los quiero hasta la concha de la lora. Estudien mucho y vuelvan rápido.
Monthly Archives: enero 2010
Las ruinas
Empezaban las vacaciones, y 4 amigos, Jeff, Eric, Amy y Stacy, viajan a Cancún, México para pasarlas a lo grande. Tras noches en la playa, conocen a Mathias, un alemán que se encontraba vacacionando con su hermano menor, Henrich. 
Un día, Mathias comenta sobre la huida de su hermano con su nueva novia, una arqueóloga, hacia unas ruinas a kilómetros del allí, un lugar sumergido en las selvas de México. Henrich abandona a su hermano mayor dejándole un plano dibujado en el cual le indicaba hacia dónde debía dirigirse si necesitaba ir a buscarlo, y Mathias convence a sus nuevos amigos, quienes aceptan emprender una nueva aventura en búsqueda de Henrich.
Llegan a un pueblo maya, y escalan una pequeña colina. Una vez arriba, se encuentran rodeados por hombres con escopetas, arcos y flechas, que planean matarlos en caso de que bajaran. Con muy poca comida, subsisten a los peores días de sus vidas, hasta que encuentran allí el cuerpo de Henrich destrozado.
Con la esperanza de que pronto alguien iría a rescatarlos, descubren misterios en lo alto de la cima y una enredadera que abarcaba todo el terreno, reproduciéndo en segundos y alimentándose de sus cuerpos.
Al final, todos terminan siendo presas de la enredadera, y luego de 3 días ya sin vida, llegan a rescatarlos otros turistas de Cancún, que desgraciadamente suben a la cima de la colina, aún sin saber lo que les depararía.
Las ruinas (de Scott Smith) me pareció un tanto irreal, fantasiosa, pero en fin, aprobado. Nada mal.
Ta’ del cráneo
El día es común, indiferente y a veces hasta aburrido. Es vida. Y si es vida, ¿la noche es muerte? Jajaja, nada que ver. Me gustaría cambiar todas las rutinas y dormir bajo el sol y vivir de noche. Necesito compañía.
El muchacho del río
Sam Clemens, el personaje al que hace alusión el libro (de Isabel Proudfit), pertenecía a una humilde familia, y el quinto de 6 hermanos, de los cuales los 2 mayores habían ya fallecido.
Sam se siente profundamente atraído por triunfar y ganarse la vida a la temprana edad de 13 años. Se plantea ejercer como tipógrafo de algunos diarios, pero además de que la retribución que recibía semanalmente era muy miserable, esto lo aburría demasiado porque sabía que lo que en realidad le apasionaba era la vida en el mar.
Al cabo de unos meses, se entera de la muerte de su padre, un acontecimiento que lo agobia demasiado pero que sin embargo no le impide seguir adelante con sus metas.
Experimenta viajar en barcos, e incluso consigue que el capitán de uno de ellos le dedique lecciones para aprender a dominar el timón. Pero después de llegada una noticia a sus oídos sobre la existencia de ricos minerales en el Estado de Nevada, se lanza a emprender una nueva aventura, a la cual muy pronto rechaza.
Finalmente descubre su verdadero talento: la escritura. Y llena de humor. Comienza a publicar sus aventuras en diarios, mientras viajaba en barcos. Conquista a los lectores y consigue cambiar su nombre por el seudónimo Mark Twain, con el que alcanza su fama.
Publicó libros muy reconocidos como Las aventuras de Tom Sawyer (que terminé hace días), Las aventuras de Huckleberry Finn, Los Inocentes en el Extranjero, entre otros; cuando finalmente, a la edad de 74 años, muere de un cáncer en la garganta.
Las aventuras de Tom Sawyer
¡Mierda que en vacaciones se puede leer en paz! Acabo de terminar Las aventuras de Tom Sawyer (de Mark Twain), una divertida historia de vida de niños como (además de Tom) Joseph Harper, Huckleberry Finn y Becky Thatcher (la niña que le gustaba a Tom) y todas las travesuras que cometían juntos en San Petersburgo. En fin, no me pareció de los mejores pero el libro tiene historia y quise leerlo sobre todo porque mi papá me contaba que lo leyó a mi edad.
Te aborresco Jujuy
Los hombrecitos de Jo
Otro de la colección de clásicos viejísimos que encontré en la casa de mi abuela. Los hombrecitos de Jo (de Luisa M. Alcott), de verdad, no me gustó para nada porque lo ví muy lleno de vueltas en todos los personajes y sus vidas, y nunca un poquito atrapante, un poquito de acción. Pero bueno, vamos aprendiendo a leer de todo un poco (eso sonó muy ñoño).
Balada para otra mujer
Así como una vez dije (bueno, escribí) que me asusta que me guste Karina y una de sus canciones, ahora digo (bueno, escribo) que me aterra que me guste Viejas Locas y su canción Balada para otra mujer.
Año nuevo
Nuevo año, nueva vida. Espero el Mundial mas que nada en el mundo.
